Talento: Personas que cambian, organizaciones que crecen

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Artículo publicado en RRHHDigital el pasado 22/01/15. Puedes acceder al artículo online aquí  

En esta apasionante era que acabamos de descorchar, se torna imprescindible aplicar precisos modelos, herramientas y técnicas de éxito que se apliquen desde una profunda conciencia y conocimiento en relación a las nuevas reglas del juego,  desde un enfoque de liderazgo transformador y de valores.

Cuando nuestra compañera de viaje empresarial se llama incertidumbre, no podemos meter en nuestra maleta viejos modos de hacer que sólo funcionan en entornos previsibles, mapas socioeconómicos estables y personas adoctrinadas. Es el momento de reinventar nuestras organizaciones, y esto no es posible sin reinventarnos como personas, desarrollarnos, evolucionar, crecer… para ser capaces de liderar el cambio necesario que permita hacer mejores a quienes conforman nuestros equipos, y consecuentemente más competitivas a nuestras organizaciones.

Sin embargo, en mi trabajo como coach de altos directivos he podido comprobar que la verdadera asignatura pendiente que tiene el liderazgo empresarial español, es la toma de conciencia de que uno es líder sólo cuando su equipo así lo ha legitimado, lo cual implica un profundo cambio de foco -y por tanto de paradigma en el Management-, desde el individualismo, hacia la transformación colectiva y el servicio a todos los stakeholders de la compañía, teniendo como objetivo la generación de riqueza común.

En este nuevo escenario, una de las cosas más importantes y urgentes que debe aprender el líder, es a pulsar el “clima” de gestión en su empresa. Ha de incorporar nuevos parámetros a su cuadro de mando. O mejor -¿por qué no?-, ha de crear un nuevo cuadro de mando cuyo eje central sean las personas –stakeholders-, para que sus decisiones generen beneficio supraindividual, lo cual, sin duda, incidirá directa y positivamente en la cuenta de resultados. Sólo desde la comprensión de la arquitectura emocional que define todo el entramado de talentos, relaciones, deseos, creencias, valores y sentimientos de todos los que forman parte de este ampliado concepto de empresa, podremos hacer una toma de decisiones responsable y eficaz.

Y es que en el día a día de nuestros trabajos como consultores internacionales, nos piden continuamente que diagnostiquemos el estado de las empresas, y en lo primero que nos focalizamos es en el valor reputacional de la compañía -o capital reputacional, como lo llaman otros compañeros-. No es nada más, ni nada menos, que el posicionamiento estratégico de la organización, precisamente el que supone suprincipal factor de atracción y fidelización de talento y su valor diferencial. ¿Qué dicen de ella?, ¿qué sentimientos provoca en el mercado?, ¿cuál es la imagen que perciben sus círculos de relación?.

Las respuestas más adecuadas bien de la mano de las compañías que son capaces de gestionar y desarrollar estratégicamente su talento, las mismas que crecen fuertes y sanas cuando de este mismo modo hacen crecer sus relaciones.

Si miramos un poco más allá de mis palabras, veremos que lo que tenemos que aprobar es la asignatura de “reinventar la compañía de forma sostenible”. Y para ello, debemos de poner el foco en fabricar un nuevo sistema de gestión que permita incluir como punto central del propio proceso innovador, a sus protagonistas. Porque… ¿quién sino, crea?, ¿quién se plantea nuevos escenarios? ¿quién visualiza una nueva estrategia?, ¿quién innova?. Sólo desde una profunda curiosidad y una disciplinada motivación comprometida con la organización y su entorno, podremos crear nuevas empresas capaces de superar el reto que la economía española tiene en estos momentos.

Por ello, materias que hasta el momento se circunscribían a un único departamento -Recursos Humanos-, pasan a ser el valor estratégico de la compañía. Y así, nace el I Master Internacional de Gestión y Desarrollo Estratégico del Talento, el cual, es la respuesta eficaz, tanto científica como práctica, a todas estas nuevas necesidades y requerimientos para el nuevo liderazgo y Management empresarial.

Este programa de alta dirección está centrado en el conocimiento y dominio de los más innovadores modelos, herramientas y técnicas de probado éxito a nivel internacional, todo lo cual, permite llevar a cabo la necesaria transformación.

El modelo “Growth Management” (GM) creado por Ignacio Bernabé, director del Master y uno de los más reconocidos expertos españoles, forma su columna vertebral.  Citando las palabras del propio Bernabé: “El GM pone el crecimiento en lo personal, como base para la transformación y el desarrollo empresarial, económico, político y social, y se orienta a la gestión y el desarrollo estratégico del talento, para transformar las empresas en auténticos equipos de personas comprometidas, competentes y felices”, precisamente el reto actual para la dirección de RRHH y para las empresas en general.

Como reza el mantra del GM: “personas que cambian, organizaciones que crecen” sería el mensaje a interiorizar.

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